lunes, 11 de marzo de 2013

el nacimiento (1ª parte) la etapa mas feliz de la vida, desde el punto de vista judio mesianico y judio tradicional




El nacimiento, el brith milah y el pidion haben, las mitzvot alrededor de un bebe (1°  parte introducción y estudio en general).

Shalom aleikhem amigos y hermanos judíos mesiánicos y judíos creyentes en el mashiakh resucitado y curiosos, en este articulo, con el ciclo de la vida, analizaremos una de las etapas más hermosas y alegres que Adonay nos regala en este mundo, y que muchas parejas ansían que se cumpla, o muchos de nosotros nos agrada hablar,  como lo es el nacimiento de una nueva vida, el de un bebe, pero tambien analizaremos las mitzvot del brith milah, que es la circuncisión y el pidion haben, que es el rescate del primogénito, que estos dos mitzvot de la vida las analizaremos en un articulo aparte y nuestro tajante rechazo al aborto (que analizaremos en otro artículo de esta misma etapa) , y que como es posible que comunidades reformistas (hay excepciones)  acepten el aborto, mientras que la conservadora, caraíta, ortodoxa, judío mesiánica y judío mesiánica católica no la aceptan,  y analizaremos este ciclo hermoso de vida con la Torah, el Talmud, el Tanakh y por supuesto, el brith hadashah.

Aunque no haya unos versículos claros sobre esta etapa, es bien claro que el nacimiento, es una etapa hermosa del ciclo de la vida, en las que a una pareja de casados ( de acuerdo a ciertas reglas de la Torah, que trataremos más adelante la etapa del matrimonio,) es bendecida por un hermoso hijo o hija, en general una nueva generación, recordemos que nuestros amados patriarcas Abraham, Yitzhak, Ya’akob, y nuestras amadas matriarcas, Sara, Rebeca (ribka) , Raquel (rahel) , y Lea (leah)   no podían concebir hijos y concibieron hijos a una edad legendaria, incluso muchísimos de nuestros amados personajes del Tanakh, del talmud,  y por su puesto del brith hadashah, no podían concebir hijos y por milagro, voluntad y providencia divina de Adonay kadosh barukh hu, lograron concebir, antes de analizar esta etapa no olvidemos, que niños en hebreo es yeladim, y si son niñas es yeladot, y bebe en hebreo es tinok, así sea niño o niña, y la mismísima Torah está llena de historias hermosas de familias, que sin esperanza de concebir, lograron tener un hijo o una cantidad muy grande de hijos, pero también están las reglas de pureza para las embarazadas y las que recién tienen hijos y como educar a los hijos en el temor de Adonay kadosh barukh hu y crear una familia prometedora en la Torah,  al contrario de la sociedad necrófila de hoy en día, que se resisten en engendrar hijos por temor a enfermedades genéticas (solamente en ese aspecto puedo estar de acuerdo) o por la irresponsabilidad de las relaciones sexuales, o por la preferencia de la pareja de vivir sin hijos, o ven mas bien a los hijos, como una carga no deseada, en vez de verlos, como una hermosa bendición, al final de este articulo, haremos una reflexión de esto al respecto en una sociedad materialista, atea,  y necrófila, que rechaza a los hijos.
Comencemos con la más hermosa y esperanzadora historia de la Torah, cuando Abraham abinu (alav hashalom vezajur letob que en español es que la paz sea con él y que su memoria sea una bendición ) y su esposa Sara no podían concebir hijos, pero que primero Abraham concibe un hijo con la esclava egipcia Agar (Hagar) , en las que nace Ismael (yishmael), ok que esa medida era desesperada por la inquietud de tener hijos, Abraham y Sara, que tuvieron que recurrir a esta medida, que claro tuvo sus consecuencias, muchas ellas problemáticas en el matrimonio, escrito en bereshit (génesis) 16:1-6 que menciona lo  siguiente “ Y Sarai, la mujer de Abram, no le había dado hijos. Ella tenía una sirvienta egipcia llamada Hagar.  Y Sarai le dijo a Abram: «He aquí, que El Eterno me ha impedido tener hijos; cásate ahora con mi sirvienta y tal vez yo me construya a través de ella». Y Abram aceptó el pedido de Sarai. Y Sarai, la mujer de Abram, tomó a la egipcia Hagar, su sirvienta, tras diez años de vivir Abram en la tierra de Canaán, y la entregó por mujer a Abram, su marido.  Él se casó con Hagar y ella concibió; y cuando vio que había concebido, sintió desprecio por su ama.  Sarai le dijo a Abram: « ¡Esta afrenta contra mí es por tu culpa! Yo te entregué a mi sirvienta, y ahora que ella ve que ha concebido, me menosprecia. ¡Que El Eterno juzgue entre tú y yo!».  Abram le dijo a Sarai: «He aquí que tu sirvienta está a tu disposición; haz con ella lo que mejor te parezca». Y Sarai la trató con dureza y la sirvienta huyó.  Un ángel de El Eterno la halló junto a una fuente de agua en el desierto, en el oasis del camino que conduce a Shur.  Y le dijo: «Hagar, sirvienta de Sarai, ¿de dónde vienes y hacia dónde vas?» Y ella le dijo: «Huyo de mi ama Sarai».  Y un ángel de El Eterno le dijo: «Regresa junto a tu ama, y sométete a su dominio».  Y un ángel de El Eterno le dijo: «Aumentaré enormemente tu descendencia y no podrá contarse de tan abundante que ha de ser».  Y un ángel de El Eterno le dijo: «He aquí que has concebido, y darás a luz a un hijo; y lo llamarás Ishmael (Ismael), pues El Eterno ha oído tu aflicción. Y él será un hombre rebelde, que alzará la mano contra todos y todos se alzarán contra él; y habitará ante todos sus hermanos». Y ella invocó el Nombre de El Eterno, Quien habló con ella: «Tú eres el Dios de la Visión», pues ella dijo: « ¿Acaso no sigo viendo aquí tras mi visión?». Por eso la fuente se llamó «El pozo del Viviente que me ve», que se encuentra entre Kadesh y Bered. Hagar le dio a Abram un hijo y Abram llamó al hijo que le dio Hagar: Ishmael (Ismael). Y Abram tenía ochenta y seis años cuando Hagar le dio Ishmael (Ismael) a Abram.”. Que historia muy clara que ilustraba la desesperación de Abraham de tener un heredero digno, en las que pueda heredar la tierra de kena´an (Canaán)  y que al final Ismael seria el patriarca de las doce tribus árabes, aludiendo a los hijos de la esclavitud,  pero que el heredero de la promesa de Abraham abinu sería el hijo de Sara y Abraham, que se llamaría en ese instante Isaac (Yitzhak), aludiéndose a los hijos de la promesa, rabí Shaul de Tarso, conocido como Pablo en una de sus cartas en el brith hadashah, para algunos se le conoce como el talmud natzrati, en las carta a los gálatas (sefer galatym o igueret hagalatym) 4:21-31 menciona esta alusión “ Decidme vosotros, los que os empeñáis en estar bajo la ley, ¿es que no comprendéis la ley? Escrito está, en efecto, que Abraham tuvo dos hijos: uno, de la esclava: y otro, de la libre.   Ahora bien, el de la esclava fue engendrado según la carne; pero el de la libre, en virtud de la promesa.    El sentido de este relato está más allá de la misma letra: estas mujeres son dos alianzas; una, que partiendo del monte Sinaí, engendra para un estado de esclavitud. Es Agar   (pues el monte Sinaí está en Arabia) y corresponde a la Jerusalén actual, que de hecho continúa en estado de esclavitud, juntamente con sus hijos.   Pero la Jerusalén de arriba es libre; es nuestra madre.   Pues está escrito: «Alégrate, estéril, que no pares; rompe en gritos de júbilo, tú que no tienes dolores de parto, pues numerosos son los hijos de la desahuciada, más numerosos aún que los de la que tenía un esposo» (Is 54,1).   Por tanto, vosotros, hermanos, como Isaac sois hijos de la promesa.  Pero como entonces el engendrado según la carne perseguía al engendrado según el Espíritu, así también ahora.  Mas ¿qué dice la Escritura? «Echa a la esclava y a su hijo; pues el hijo de la esclava no participará de la herencia con el hijo de la libre.»    En una palabra, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.”  Aunque para aquí aludir a la esclavitud, no es la esclavitud como lo concebimos en la tierra, sino la esclavitud hacia la ley y las tradiciones sin entender su esencia, que es la esencia de la promesa de D-s, hacia el pueblo de Israel y de la humanidad, el nacimiento esta etapa tan hermosa de la vida, es celebrada como un don hermoso de D-s, y en muchas congregaciones judías tradicionales y judío mesiánicas, celebran esa hermosa etapa en un ambiente de alegría, de kedushah(santidad) y de mitzvot (mandamientos) por eso la existencia del pidion haben, el brith milah, y la presentación de la niña primogénita en la sinagoga, son maneras de celebrar esta hermosa etapa de la vida, y aquí analizaremos el nacimiento de Yitzhak abinu, como el hijo de la promesa, en bereshit (génesis) 18:1-15 que menciona lo siguiente “El Eterno Se le apareció en la planicie de Mamre mientras estaba sentado en la entrada de su tienda, en pleno calor del día.  Alzó la vista y miró: he aquí que había tres hombres parados frente a él. Él los vio y corrió hacia ellos desde la entrada de la tienda, y se postró sobre el terreno.  Y dijo: «Señor mío, si he hallado gracia en tus ojos, por favor no sigas de largo ante tu sirviente».  «Que traigan agua y lavad vuestros pies, y reclinaos debajo del árbol.  Iré a buscar un pedazo de pan para que tengan sustento, luego continuaréis, por cuanto ya habréis pasado por el camino de vuestro sirviente». Dijeron ellos: «Pues haz como dices, tal como has dicho».  Y Abraham se apresuró a la tienda de Sara y dijo: «¡De prisa! ¡Tres medidas de harina, de sémola; amásala y haz tortas!».  Y Abraham fue corriendo al ganado, tomó un ternero, tierno y bueno, y se lo dio al joven, quien lo preparó enseguida.  Tomó crema y leche y el ternero que había preparado, y los colocó delante de ellos; y se paró frente a ellos, debajo del árbol, y ellos comieron.  Ellos le dijeron: «¿Dónde está Sara tu mujer?». Y él dijo: «Está en la tienda».  Y dijo: «Ciertamente, regresaré a ti el próximo año en esta época, y he aquí que tu mujer Sara tendrá un hijo». Sara estaba escuchando a la entrada de la tienda situada detrás de él.  Abraham y Sara eran ya ancianos, muy entrados en años; y en Sara había cesado la regla de las mujeres.  Y Sara se rió en su interior, diciendo: «¿Ahora que ya he marchitado volveré a tener la piel delicada? ¡si mi marido está viejo!».  Entonces El Eterno le dijo a Abraham: «¿Por qué Sara se ha reído, diciendo: ¿De verdad tendré un hijo, a pesar de ser ya anciana?.  ¿Acaso hay algo que esté por encima de El Eterno? En el tiempo designado regresaré a ti el próximo año en esta época, y Sara tendrá un hijo».  Sara lo negó, diciendo: «No me reí», pues tuvo miedo. Pero él dijo: «No es cierto, pues sí te reíste».” Que hermosa historia en las que Adonay le da la promesa de que Abraham abinu, conciba un hijo, un verdadero heredero, para la promesa de la tierra prometida, y su nacimiento no está de menos, involucrado de elementos santos y sobrenaturales, escrito en el sefer bereshit 21:1-8 que menciona este alegre acontecimiento “El Eterno recordó a Sara, tal como había dicho; y El Eterno le hizo a Sara lo que había hablado.  Sara concibió y dio a luz un hijo para Abraham en su ancianidad, en el plazo que había dicho Dios.  Abraham llamó al hijo que le había nacido de Sara, Yitzhak (Isaac).  Abraham circuncidó a su hijo Yitzhak (Isaac) a la edad de ocho días, tal como Dios le había mandado.  Y Abraham tenía cien años de edad cuando nació su hijo Yitzhak (Isaac). Dijo Sara: «Dios me ha causado una risa; todo el que oiga se reirá por mi causa».  Y ella dijo: «¿Quién es el Que le dijo a Abraham, Sara dará de mamar a hijos? ¡Pues le he dado un hijo en su ancianidad!».  El niño creció y fue destetado. Abraham hizo un gran banquete el día en que Yitzhak (Isaac) fue destetado.”  Que hermosa noticia, que unos padres, que por la fe en la promesa de Adonay kadosh barukh hu, lograran concebir un hijo a una edad tan avanzada, hay un midrash, en el talmud, que las mujeres del campamento de Abraham, hablaban lashon hará contra Sara, acusándola de comprar el niño y después decir que ella era la madre biológico, Sara fue sometida a una prueba, que ella no solamente amamantara a Yitzhak sino también a los niños recién nacidos de la comarca de Abraham, Sara a pesar de su avanzada edad, logro amamantar a Yitzhak y a los niños recién nacidos de la comarca y callar a los chismorreos de las mujeres, e Yitzhak también paso por problemas para concebir, solo que esta vez, su esposa ribkah (rebeca) era estéril,  en el mismo sefer bereshit 25:19 al 26 menciona esta historia “Y éstas son las crónicas de Yitzhak (Isaac), hijo de Abraham. Abraham engendró a Yitzhak (Isaac).  Yitzhak (Isaac) tenía cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivka (Rebeca), hija de Betuel el arameo de Padán Aram, hermana de Labán el arameo.  Yitzhak (Isaac) suplicó ante El Eterno frente a su mujer, pues ella era estéril. El Eterno aceptó su plegaria y su mujer Rivka (Rebeca) concibió.  Los hijos reñían en sus entrañas y ella dijo: «De ser así, ¿por qué me sucede esto?». Y fue a interrogar a El Eterno.  Y El Eterno le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre; dos naciones de tus entrañas se separarán; el poder pasará de una nación a otra y la mayor servirá a la menor».  Cuando se cumplieron los días de su preñez, he aquí que había gemelos en su vientre.  El primero salió rojo, como un manto peludo; y lo llamaron Esav (Esaú). Luego salió su hermano, con la mano aferrada al talón de Esav (Esaú); y lo llamaron Ya’akob (Jacob); Yitzhak (Isaac) tenía sesenta años cuando ella los dio a luz. Que historia más contundente que de un milagro, fue por partida doble y de resultado más claro, el nacimiento de dos pueblos, dos naciones, que sería enemigas en el futuro, y que con el mashiakh yeshua, seria reconciliadas, la de los edomitas por Esav y la de los israelitas por Ya’akob, de la Torah hay abundantes historias, como para abordarla, pero que estas historias mencionadas mencionan la hermosa etapa de la vida, como lo es el nacimiento.

Hay un escrito talmúdico, específicamente en el pirket abot, dicho de los padres, en el tratado de nezikim (daños) capitulo cinco, mishnah 21 , que menciona esta etapa más hermosa de la vida, como un don de D-s “  "Él solía decir: A los cinco años las escrituras; a los diez la Mishnah; a los trece los preceptos; a los quince el Talmud; a los dieciocho el casamiento; a los veinte la persecución; a los treinta la fuerza; a los cuarenta el entendimiento; a los cincuenta el consejo; a los sesenta la madurez; a los setenta la vejez; a los ochenta el poder; a los noventa la meditación; a los cien es como si estuviera muerto y no estuviera en este mundo” o en hebreo esta escrito de esta manera “

הוּא הָיָה אוֹמֵר, בֶּן חָמֵשׁ שָׁנִים לַמִּקְרָא, בֶּן עֶשֶׂר לַמִּשְׁנָה, בֶּן שְׁלשׁ עֶשְׂרֵה לַמִּצְוֹת, בֶּן חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה לַתַּלְמוּד, בֶּן שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה לַחֻפָּה, בֶּן עֶשְׂרִים לִרְדּוֹף, בֶּן שְׁלשִׁים לַכֹּחַ, בֶּן אַרְבָּעִים לַבִּינָה, בֶּן חֲמִשִּׁים לָעֵצָה, בֶּן שִׁשִּׁים לַזִקְנָה, בֶּן שִׁבְעִים לַשֵּיבָה, בֶּן שְׁמוֹנִים לַגְּבוּרָה, בֶּן תִּשְׁעִים לָשׁוּחַ, בֶּן מֵאָה כְּאִלּוּ מֵת וְעָבַר וּבָטֵל מִן הָעוֹלָם

. Es cuando en el mismísimo talmud, a las etapas de la vida, incluyendo el nacimiento como cosas, que nosotros los hijos de D-s, siempre debemos pasar, y en sefer kohelet (Eclesiastés) 3:2 menciona esto Todo tiene su momento; y su tiempo, cuanto se hace bajo el cielo:    Hay tiempo de nacer y tiempo de morir. Hay tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado. “  y en tehilim (salmos) 127 menciona a los hijso, como regalos de D-s. que lo menciona de este modo “

Cántico de ascenso gradual; de Salomón. Si el SEÑOR no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el SEÑOR no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.   Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues El da a su amado aun mientras duerme.   He aquí, don del SEÑOR son los hijos; y recompensa es el fruto del vientre.    Como flechas en la mano del guerrero, así son los hijos tenidos en la juventud.    Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba; no será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta.”


O escrito en hebreo de esta manera

א שִׁיר הַֽמַּֽעֲלוֹת לִשְׁלֹמֹה אִם־יְהֹוָה | לֹא־יִבְנֶה בַיִת שָׁוְא | עָמְלוּ בוֹנָיו בּוֹ אִם־יְהֹוָה לֹֽא־יִשְׁמָר־עִיר שָׁוְא | שָׁקַד שׁוֹמֵֽר: ב שָׁוְא לָכֶם | מַשְׁכִּימֵי קוּם מְאַֽחֲרֵי־שֶׁבֶת אֹכְלֵי לֶחֶם הָֽעֲצָבִים כֵּן יִתֵּן לִֽידִידוֹ שֵׁנָֽא: ג הִנֵּה נַֽחֲלַת יְהֹוָה בָּנִים שָֹכָר פְּרִי הַבָּֽטֶן: ד כְּחִצִּים בְּיַד־גִּבּוֹר כֵּן בְּנֵי הַנְּעוּרִֽים: ה אַשְׁרֵי הַגֶּבֶר אֲשֶׁר מִלֵּא אֶת־אַשְׁפָּתוֹ מֵהֶם לֹא יֵבשׁוּ כִּֽי־יְדַבְּרוּ אֶת־אוֹיְבִים בַּשָּֽׁעַר:

Aquí en el tehilim se ve la importancia de los hijos, como bendiciones de D-s, y según los sabios, los hijos son las futuras almas que permitirían  la venida del mashiakh, en nuestro caso, el regreso del mashiakh a la tierra, cosa que claramente contrasta con el aborto, ya que esto,  retrasa la venida del mashiakh, en nuestro caso atrasa el retorno del mashiakh yeshua, y yeshua, como buen yehudi, amaba a los niños, y muchas familias estaban encantadas, ya que los hijos, son la bendición de Adonay kadosh barukh hu y el rostro de Adonai en la tierra, por su inocencia, en el sefer matityahu (mateo) 18:1-5 menciona esta hermosa anécdota “  En aquel momento se acercaron los talmidim a yeshua,  para preguntarle: ¿Quién es mayor en el reino de los cielos?  Y llamando junto a sí a un niño, lo puso delante de ellos   y les dijo: Os aseguro que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.   Por consiguiente, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.   Y quien acoge en mi nombre a un niño como éste, es a mí a quien acoge. “ es este hermoso pasaje que yeshua, ratifica a los niños como regalos hermosos de Adonay kadosh barukh hu, por su humildad, inocencia y sencillez, que reflejan la verdadera misericordia de Adonay, y en el mismísimo brith hadashah, hay una hermosa historia similar a nuestros amados patriarcas de Israel, pero con un sencillo y humilde sacerdote del templo de yerushalayim, en el sefer lukas (Lucas) 1:5-25 menciona esta historia “ En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías. Su mujer era de la descendencia de Aarón y se llamaba Isabel. Ambos eran auténticamente religiosos ante Dios, llevando una conducta intachable en conformidad con todos los mandamientos y órdenes del Señor.  Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; además, eran ambos de avanzada edad.   Sucedió, pues, que mientras él estaba de servicio delante de Dios, según el orden de su turno,   le tocó en suerte, conforme a la costumbre litúrgica, entrar en el santuario del Señor para ofrecer el incienso, y mientras ofrecía el incienso, todo el concurso del pueblo estaba orando fuera.  Entonces se le apareció un ángel del Señor, puesto en pie, a la derecha del altar del incienso. Zacarías, al verlo, se turbó, y lo invadió el miedo.   Pero el ángel le dijo: No temas, Zacarías; que tu oración ha sido escuchada tu esposa lsabel te dará un hijo, al que llamarás Juan.  Para ti será motivo de gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento.  Porque será grande a los ojos del Señor, jamás beberá vino ni bebida embriagante y estará lleno de Espíritu Santo desde el seno de su madre.   Hará que muchos hijos de Israel vuelvan al Señor, su Dios;   e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer que el corazón de los padres vuelva hacia los hijos, y que los rebeldes vuelvan a la sensatez de los buenos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.   Entonces Zacarías dijo al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo ya soy viejo, y mi mujer, de avanzada edad.   El ángel le contestó: Yo soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios, y he sido enviado para hablar contigo y anunciarte esta buena noticia.   Pero mira: te vas a quedar mudo y sin poder hablar hasta el día en que se realicen estas cosas, por no haber creído en mis palabras, las cuales se han de cumplir a su tiempo.   Entre tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba que se entretuviera tanto dentro del santuario.  Cuando, por fin, salió, no podía hablarles, y entonces comprendieron que había tenido en el santuario alguna visión; él intentaba explicarse por señas, pues seguía mudo.   Y cuando terminaron los días de su servicio litúrgico, se retiró a su casa.   Después de aquellos días, su esposa Isabel concibió, y se mantenía oculta durante cinco meses, diciéndose:  Así lo ha hecho el Señor conmigo, cuando le ha parecido bien acabar con mi descrédito ante la gente.  Así que en esta historia  se refleja la misericordia de Adonay kadosh barukh hu, con una sencilla familia de kohanim del templo, que clamaban por un hijo, y ese hijo es Yohanan hamatbil o en el occidente cristiano, Juan bautista, venerado por cristianos, judíos mesiánicos y musulmanes, y es ahí donde muchísimas parejas de casados, que aun no tienen hijos, debido a las circunstancias de la vida o de salud, o que han intentado todo y no logran concebirlos, pueden experimentar tales bendiciones, y para ello, pidan a Adonay kadosh barukh hu, con mucha emunah y bitajon, que les bendiga con un hijo o con muchísimos hijos, así tal cual bendijo a los profetas y a los patriarcas de Israel incluyendo el nacimiento hermoso y virginal de yeshua nuestro mesías, de parte de su madre Miriam, descendiente directa de aharon, hermano de Moshe, es decir que yeshua nació de una virgen kohanim.

Una reflexión que quiero compartir ante una sociedad necrófila, materialista y egoísta en las que ven a los hijos, como algo no deseado, o como algo que les impide ser seres humanos, y por ello aprueban toda cosa abominable, entre ellos el aborto, les diré algo demasiado duro, ellos están a punto de entrar a una vida triste, desoladora, a una vida muerta, sin bendición, sin amor, sin paz y sin Torah, y muchas parejas que se casan pero que jamás quieren tener hijos, han cometido un error mortal y fatal, para el matrimonio, no se tardara mucho tiempo,  en que el matrimonio se rompa o hayan problemas aun mas graves, ya que prefieren ser una mancomunidad de bienes y placeres desordenados, que una gran y hermosa familia con hijos, pero aquellos que no quieren hijos sino mas tarde, es mejor que no se tarden, jejejejejejejeje, ya que los hijos son una bendición así los tengan tarde, y para aquellos que por la salud, circunstancias de la vida o que no han logrado concebir hijos, persistan en la oración y en la fe ya que Adonay jamás abandona a sus criaturas y a sus hijos, y cuando los tengan no se olvide agradecerle, tal como lo hicieron nuestros amados patriarcas, pero aquellas que piensan abortar a un hijo (solamente las que dicen que el hijo no es deseado, que le gusta abortar, o que no quiere tener hijos) , prepárense a ser execradas de la gracia de Adonay y a asumir sus consecuencias terribles, pero aquellas que pensaban abortar y no lo han hecho pero que no quieren al niño hagan algo hermoso, den en adopción a ese niño a una pareja que no ha logrado tenerlos, así Ud. tendrá bendiciones en su vida y esa familia tendrá también bendiciones y  podrá criar mejor al niño, así que a la sociedad general, no le tengan miedo u odio a tener hijos, la riqueza de una sociedad, se alcanza no solamente por la cantidad de dinero, oro o recursos valiosos, sino por la cantidad de recursos humanos, que tengan, en Europa, aunque sea rica en dinero y recursos, es un continente pobre, ya que hay más viejos o adultos, que niños,  y en Hispanoamérica, a pesar de que tengan recursos valiosos y dinero, es pobre por qué no los saben administrar, ´pero ellos sin saber ellos son ricos, por la cantidad de recursos humanos que dispone, para hacer de la sociedad, y de la humanidad, algo mejor y más bendecido por Adonay y los niños son el futuro del mundo, el futuro de la humanidad.

Que Adonay le bendiga su vida, corazón, mente y alma, con Shalom, simjah, menujah, mishpajah, hatzliaj, mazal, jesed y jojmah

Articulo hecho por

YOHANAN BEN YEHOSHUA

10/03/13 11:53 AM- 28 DE ADAR DEL 5773, PREVIO AL ROSH JODESH DE NISAN Y NUEVO AÑO DE LA TORAH.